
¿En qué se parece el hombre al mouse del computador?
En que sólo sirve cuando lo presionas y lo arrastras.

¿En qué se parece el hombre al mouse del computador?
En que sólo sirve cuando lo presionas y lo arrastras.
Esta era una carrera en el viejo oeste estaban compitiendo un vaquero y un indio. Arrancan, van muy parejos en toda la carrera y ya en el final, el vaquero se echa un gas y sale como alma que se lo lleva el diablo y gana la carrera. Después llega el indio y le dice todo cansado:
Tú hacer trampa, tú tener motor en el trasero.
Un hombre entra desesperado a una farmacia y pregunta al farmacéutico:
¿Tendrá usted algo para la diarrea?
El farmacéutico era nuevo en el negocio y rápidamente le ofreció el primer medicamento que encontró. El señor le pagó y salió muy apurado de la farmacia.
Más tarde el farmacéutico se da cuenta que por error y descuido él dio al señor un médicamente para los nervios. Horas después el hombre regresa a la farmacia. Entonces, el tendero le dice:
Discúlpeme señor, pero parece que le di un medicamento incorrecto, dígame, ¿se siente usted bien?
Claro, contesta el señor, estoy tranquilo, cagado, pero tranquilo.
En un juicio dice el fiscal:
Miren al acusado, su mirada torva, su frente estrecha, sus ojos hundidos, su apariencia siniestra.
Y el acusado interrumpe:
Pero bueno, ¿Me van a juzgar por asesino o por feo?
Es un calvo que pasa por la calle y se cruza con uno que lleva joroba, y le dice:
¿Qué llevas en la mochila??
A lo que el jorobado le contesta:
¡Tu peine imbécil!
Era un ladrón que estaba robando en una casa pero con tal mala suerte que llegaron los dueños de casa y lo vieron, entonces, el ladrón dice:
Como ya me vieron, los voy a tener que matar, pero antes quiero saber sus nombres, y le pregunta a la muchacha su nombre y ella dice:
Isabel.
A ti no te puedo matar porque así se llama mi mamá.
Luego le pregunta al muchacho y él le dice:
Me llamo Juan, pero mis amigos me dicen Isabel.
Dos amigos, Luis y Juan se fueron en un viaje de camping. Luego de una buena comida y una botella de vino se despidieron, se acostaron y se fueron a dormir. Algunas horas más tarde, Luis se despertó y codeó a su fiel amigo:
Juan, mira el cielo y dime qué ves.
Juan contestó:
Veo millones y millones de estrellas.
Y eso, ¿Qué te dice?
Juan pensó por un minuto y dijo:
Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente billones de planetas, astrológicamente, veo que saturno está en leo, cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres y diez; Teológicamente, puedo ver que Dios es todopoderoso y que somos pequeños e insignificantes y, meteorológicamente, sospecho que tendremos un hermoso día mañana.
¿Y a ti qué te dice?
Juan calló por un minuto y luego dijo:
Eres un tonto, ¡Alguien nos robó la carpa!